jueves, 3 de septiembre de 2015

Parlamento de Hungría inicia los debates para endurecer leyes de inmigración




El Parlamento de Hungría inició hoy el debate sobre un paquete de controvertidas leyes relacionadas con la inmigración, que prevén, por ejemplo, declarar el cruce de la frontera húngara un delito, con penas de hasta tres años de cárcel.

Las penas pueden incluso subir a cinco años de cárcel si los inmigrantes o refugiados cruzan la frontera armados o si dañan la valla alambrada que Hungría ha levantado en su frontera con Serbia.

Los proyectos de ley presentados por el gobierno conservador nacionalista podrían ser aprobados mañana mismo, gracias a la cómoda mayoría parlamentaria que tiene el partido gobernante Fidesz.

La iniciativa es duramente criticada por la oposición de izquierdas pero también por organizaciones humanitarias, que consideran estas leyes "autoritarias" y "anticonstitucionales".

Con su paquete de leyes, el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, pretende frenar la ola migratoria por la frontera meridional del país, que en lo que va del año ha recibido ya a más de 150.000 refugiados.

"Hasta ahora no pudimos defender la frontera del sur de forma adecuada. Por eso es necesario una severidad", declaró Orbán hoy en Bruselas después de entrevistarse con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, a quién trató de convencer sobre la necesidad de estas medidas.

Según el Gobierno magiar, la defensa de su frontera con Serbia necesita tener tres niveles: el físico, con las vallas, el humano, con los policías, y el legal, con la aprobación de estas leyes, que entrarían en vigor a mediados de septiembre.

Otra de las medidas propuestas es la creación de una franja de 60 metros de profundidad a lo largo de la frontera que funcionaría como "zona de tránsito" donde los refugiados permanecerían internados hasta el final de los trámites de solicitud de asilo.

Estas zonas estarían "abiertas solo hacia Serbia", explicó hoy el ministro de Gobernación, János Lázár, o sea, de allí hacia Hungría solo se podría salir después de los trámites.

Otro proyecto de ley permite a la Policía húngara entrar en cualquier inmueble de particulares "en situaciones de crisis causadas por la inmigración masiva".

Asimismo, la Policía podría recibir, según otra propuesta, apoyo del Ejército húngaro, que se podría movilizar para cooperar en la defensa de la frontera, sin interferir en las tareas policiales.

Aún así, los soldados podrían aplicar medidas "para limitar la libertad de movimiento de las personas", refleja el proyecto.

Mientras que los partidos opositores rechazaron las leyes propuestas, el partido de la extrema derecha Jobbik exigió una defensa todavía más severa de las fronteras.

El presidente del Partido Socialista, József Tóbiás, aseguró hoy durante el debate que con estas leyes el Gobierno quiere introducir "un orden parecido a la dictadura".

Agregó que Orbán no debería luchar más "sino negociar", aludiendo a la intransigencia del primer ministro frente a la inmigración.

Por su parte, otra formación opositora de izquierdas opinó que el paquete de leyes es "inhumano, insidioso y anticonstitucional".

La extrema derecha pidió leyes más severas, ya que según el presidente del Jobbik, Gábor Vona, "lo más importante es proteger a Hungría de la migración".

Por su parte la ONG Unión para las Libertades Fundamentales (TASZ) dijo que las leyes son "abiertamente dictatoriales" y pidió a los diputados que no las apoyen.

La mayoría de los refugiados que están entrando en Hungría tras cruzar Grecia o Macedonia y Serbia provienen de países en guerra como Siria y Afganistán y aspiran a alcanzar Austria y, sobre todo, Alemania.

Esto llevó hoy a Orbán a decir en Bruselas que "el problema (de la actual crisis migratoria en la UE) no es europeo, es un problema alemán. Nadie quiere permanecer en Hungría (...) Tampoco en Eslovaquia, ni en Polonia ni Estonia. Todos quieren ir a Alemania".

Alemania está promoviendo un reparto de los refugiados por cuotas obligatorias entre los países de la Unión Europea, a lo que Hungría se ha opuesto hasta el momento.

AG / PMNEWS